Zingiber Ottensi

La Zingiber ottensii es una especie de planta herbácea y perenne, perteneciente a la familia Zingiberaceae. Es nativa del sudeste asiático, especialmente de Tailandia y Malasia. Se distingue notablemente por sus inflorescencias que brotan directamente del rizoma a nivel del suelo, formando conos densos con un aspecto de “piña” o “colmena” muy peculiar.Sus brácteas se caracterizan por una coloración café oscura o chocolate, que en condiciones de buena hidratación y madurez adquiere matices púrpura-violáceos profundos. Al tacto, estas estructuras son rígidas y pueden acumular agua en su interior. Un rasgo único de esta especie es que, al frotar o machacar su rizoma, desprende un aroma alcanforado muy potente y posee un sabor amargo, lo que le ha valido el nombre popular de “jengibre púrpura” o jengibre silvestre de Ottensi.

Zingiber Ottensi

Clasificación taxonómica

Reino:Plantae
Subreino:Tracheobionta
División:Magnoliophyta
Clase:Liliopsida
Orden:Zingiberales
Familia:Zingiberaceae
Subfamilia:Zingiberoideae
Tribu:Zingiberoideae
Genero:Zingiber Mill.
Especie:Zingiber ottensii Valeton

Autoridad:

La autoría del nombre científico de Zingiber ottensii se atribuye al botánico que realizó su descripción formal dentro del género Zingiber, siguiendo los principios de la nomenclatura botánica clásica.

Theodoric Valeton: Fue el botánico neerlandés que describió oficialmente la especie a finales del siglo XIX, publicándola bajo el nombre Zingiber ottensii Valeton. Su trabajo se centró principalmente en la flora del sudeste asiático, donde documentó numerosas especies de la familia Zingiberaceae. Al no haber cambios posteriores de género, su apellido aparece sin paréntesis en la abreviatura científica, indicando que el nombre original se mantiene vigente.

Etimología: El nombre del género Zingiber proviene del latín zingiber, derivado a su vez del sánscrito śṛṅgavera, que significa “raíz en forma de cuerno”, en referencia a la morfología característica de los rizomas del jengibre.El epíteto específico ottensii es un epónimo, otorgado en honor a una persona de apellido Ottens, vinculada a la recolección o estudio inicial de la especie en su área de distribución natural. El sufijo latino -ii indica posesión u homenaje, una práctica común en la taxonomía botánica para reconocer a exploradores, colectores o colaboradores científicos.

A la Zingiber ottensii se le conoce bajo una serie de nombres que resaltan principalmente el color inusual de sus estructuras y sus potentes cualidades aromáticas. El nombre más común en el ámbito de la jardinería tropical es Jengibre Café o Jengibre Chocolate, debido al tono pardo oscuro y terroso que presentan sus brácteas al madurar, las cuales asemejan un cono de cacao o madera tallada. En los mercados internacionales de flores exóticas, es frecuente encontrarla bajo el nombre de Jengibre Colmena Púrpura, ya que, al ser observada de cerca, sus brácteas revelan matices violáceos profundos que se asemejan a la estructura organizada de un panal.

En su región de origen, específicamente en Tailandia, se le denomina Phrai Dam (jengibre negro), nombre que hace referencia no solo al color oscuro de su inflorescencia, sino también al tono grisáceo-azulado de su rizoma interno, una característica que lo diferencia visualmente del jengibre común. Debido a su intenso aroma, que recuerda a una mezcla de resina y alcanfor, en algunas regiones de Malasia e Indonesia se le llama Jengibre Alcanforado o Bangle, este último un término local que engloba a varios jengibres de uso medicinal y ritual. Finalmente, por la forma de su inflorescencia que surge directamente del suelo, algunos entusiastas lo llaman Piña de Tierra o simplemente Jengibre de Ottens, en honor al botánico que lo describió para la ciencia occidental.

La Zingiber ottensii se define como una planta herbácea, perenne y rizomatosa de porte robusto, adaptada a los estratos inferiores de las selvas tropicales húmedas. Su estructura vegetativa destaca por la formación de tallos pseudobulbosos erectos que pueden alcanzar los dos metros de altura, compuestos por vainas foliares imbricadas de las que emergen hojas alternas, lanceoladas y de un color verde oscuro brillante, cuya disposición le otorga un aspecto marcadamente exótico y denso. Bajo la superficie, la planta desarrolla un rizoma carnoso y ramificado que, a diferencia del jengibre convencional, presenta un tejido interno de una coloración gris-azulada o lavanda pálida, desprendiendo un aroma intensamente alcanforado y resinoso al ser seccionado.

El rasgo más distintivo de su aparato reproductivo es su inflorescencia basal, que brota de forma independiente a los tallos foliáceos mediante un escapo corto que emerge directamente del rizoma a ras de suelo. Esta estructura se organiza en un cono ovoidal o elipsoide de gran formato, conformado por brácteas coriáceas y densamente agrupadas que exhiben una coloración café chocolate o púrpura profundo, adquiriendo una textura cerosa que le permite retener agua de lluvia en sus intersticios. Sus flores verdaderas son pequeñas, efímeras y de color crema, asomando discretamente entre las brácteas del cono para facilitar la polinización por insectos especializados del sotobosque.

Finalmente, tras el periodo de floración, el cono persiste durante varias semanas, manteniendo su coloración oscura mientras protege el desarrollo de las semillas en su interior. La planta entra en una fase de renovación donde el follaje puede mostrar signos de senescencia si las condiciones de humedad disminuyen, confiando su supervivencia a la energía acumulada en sus rizomas subterráneos, los cuales poseen una notable longevidad y capacidad de propagación vegetativa para colonizar el suelo selvático.

Rizomas y Estructura Vegetativa: El eje central y órgano de supervivencia de la planta es un rizoma robusto, carnoso y ramificado que crece de forma horizontal justo debajo de la superficie del suelo. A diferencia de otros miembros del género, el interior de este rizoma presenta una coloración distintiva gris-azulada o lavanda pálido (en lugar de amarillo), con un anillo vascular bien definido. Externamente está recubierto por una epidermis parda y rugosa. Este rizoma funciona como un reservorio de nutrientes y aceites esenciales ricos en terpenos, permitiendo a la planta regenerarse tras periodos de estrés. De su parte inferior surge un sistema radicular fibroso y fuerte que ancla la planta firmemente al suelo limoso de las selvas.

Pseudotallos y Hojas: La estructura aérea no consiste en tallos verdaderos, sino en pseudotallos formados por vainas foliares imbricadas que pueden alcanzar entre 1.5 y 2 metros de altura. Las hojas son de tipo lanceolado a oblongo-lanceolado, de color verde oscuro brillante en el haz y ligeramente más pálidas en el envés. Poseen un ápice agudo y una base cuneada, con márgenes enteros y una nervadura central prominente. Su disposición es alterna y dística, creando un follaje denso que maximiza la captación de luz en el sombrío sotobosque tropical.

Inflorescencia y Flores (Aparato Reproductivo): La estructura reproductiva es independiente de los tallos foliáceos y brota directamente del rizoma.

El Cono (Inflorescencia): Se presenta como una espiga basal ovoide o elipsoide, sostenida por un escapo corto (5 a 15 cm) cubierto de brácteas envainadoras. La inflorescencia está compuesta por brácteas coriáceas densamente agrupadas, de color café chocolate a púrpura oscuro, con márgenes ligeramente incurvados que forman cavidades donde suele acumularse agua y mucílago.Flores Verdaderas: Son zigomorfas y emergen individualmente de entre las brácteas. Poseen un cáliz tubulado y una corola de color crema o amarillento pálido. El labelo (pétalo modificado) es trilobulado, con el lóbulo central más grande y frecuentemente moteado o con márgenes ondulados.

Androceo y Gineceo: Posee un único estambre fértil cuyo filamento abraza el estilo. La antera presenta un apéndice terminal largo y curvado (cresta antera), característico del género Zingiber, que ayuda en la precisión de la polinización por insectos.

Frutos y Semillas: Tras la fecundación, el ovario se desarrolla en una cápsula trilocular que permanece protegida y oculta dentro de las brácteas del cono, el cual persiste y se mantiene turgente durante mucho tiempo. Al alcanzar la madurez, la cápsula se deseca y presenta una dehiscencia loculicida, liberando semillas pequeñas, globosas a elipsoides, de color negro o marrón oscuro. Estas semillas están envueltas en un arilo blanquecino y carnoso, cuya función es atraer a dispersores o facilitar la protección de la semilla en el ambiente húmedo antes de su germinación

El Zingiber ottensii es una especie nativa del Sudeste Asiático, con una distribución geográfica que se concentra primordialmente en la península malaya y las regiones tropicales del sur de Tailandia, Malasia e Indonesia (especialmente en Sumatra y Java). Este jengibre es un componente característico de los ecosistemas ecuatoriales, donde la estabilidad térmica y la alta pluviosidad permiten su desarrollo perenne a lo largo de todo el año.

En lo que respecta a su entorno natural, esta especie habita en el sotobosque de selvas tropicales húmedas y bosques de baja altitud. Muestra una clara preferencia por microclimas sombreados y protegidos, donde la luz solar se filtra de manera indirecta a través del denso dosel arbóreo. Se desarrolla óptimamente desde el nivel del mar hasta los 800 metros de altitud, colonizando áreas con suelos ricos en materia orgánica, profundos y con una humedad constante pero con buen drenaje, a menudo cerca de riberas de ríos o en laderas con alta acumulación de hojarasca.

Su ciclo vital está estrictamente sincronizado con el régimen de monzones de las regiones tropicales. A diferencia de las plantas geófitas de zonas secas, el Zingiber ottensii no suele entrar en una latencia total de “bulbo seco”, sino que mantiene una actividad metabólica constante gracias a sus rizomas carnosos. Sin embargo, durante el pico de la temporada de lluvias, la planta acelera su crecimiento vegetativo y produce sus características inflorescencias basales. Esta estrategia le permite aprovechar la saturación de humedad en el aire para mantener turgentes las brácteas de su cono, las cuales actúan como pequeños reservorios de agua (fitotelmata) que protegen las flores delicadas y mantienen un microclima húmedo necesario para el éxito reproductivo en el cálido ambiente del sotobosque.

A diferencia de otros géneros botánicos que presentan una fragmentación taxonómica compleja, el Zingiber ottensii es una especie con una variabilidad morfológica más discreta. Aunque actualmente la mayoría de estas se consideran sinónimos o variaciones fenotípicas dictadas por el microclima donde crecen, en la literatura botánica y en la horticultura especializada se distinguen por sutiles diferencias en la coloración de sus estructuras:

Zingiber ottensii “Dark Form”: Esta es la variación más codiciada en la horticultura de plantas exóticas. Se distingue por presentar brácteas de un color chocolate casi negro, con una ausencia casi total de matices rojizos. Es una forma seleccionada que suele habitar en zonas de sombra profunda, donde la acumulación de antocianinas (pigmentos oscuros) es más intensa para proteger los tejidos.

Zingiber ottensii “Purple Heart” (o forma purpúrea): Descrita informalmente por coleccionistas, esta variante muestra una transición cromática más evidente. Al madurar, el cono café desarrolla centros o bordes en las brácteas con tonos púrpura o violeta brillante. Esta variación suele estar vinculada a rizomas que presentan un color azulado interno mucho más saturado y oscuro que la especie tipo.

Zingiber ottensii var. “Camphor”: Aunque técnicamente no es una subespecie reconocida, se utiliza este nombre para referirse a poblaciones localizadas en Tailandia y Sumatra que poseen una concentración de aceites esenciales mucho más elevada. Estas plantas emiten un aroma alcanforado perceptible incluso sin necesidad de seccionar el rizoma, y sus hojas suelen ser ligeramente más angostas y rígidas.

Fase de Latencia Rizomatosa (Reposo de Estación Seca): El Zingiber ottensii sobrevive a los periodos de menor precipitación en un estado de latencia moderada bajo el manto forestal. A diferencia de las plantas de clima templado, no siempre pierde el follaje por completo, pero reduce su actividad metabólica al mínimo. El rizoma carnoso de coloración azulada actúa como el centro de mando, almacenando aceites esenciales y carbohidratos. Durante esta etapa, la planta se concentra en la “limpieza” interna: las raíces capilares más finas se degradan, mientras que la epidermis rugosa del rizoma se endurece para evitar la pérdida de humedad ante el calor tropical.

Inducción y Emergencia del Escapo (El Despertar de la Selva): El ciclo se activa con la saturación de humedad en el suelo tras las primeras lluvias del monzón. A diferencia de los tallos foliáceos, el escapo floral emerge directamente desde el rizoma a ras de suelo, un fenómeno de crecimiento basal independiente. La planta utiliza las reservas de energía acumuladas en el rizoma azul para proyectar una estructura cónica protegida por brácteas imbricadas. Esta etapa es estratégica: al brotar a nivel del suelo, la inflorescencia aprovecha la humedad del mantillo de hojas y queda protegida de los vientos fuertes, preparándose para una floración de larga duración.

Desarrollo del Cono y Antesis (La Colmena de Chocolate): La formación de la inflorescencia es un proceso gradual y visualmente único que alcanza su plenitud en los meses de mayor humedad.

Estratificación de Brácteas: Las brácteas se expanden y se tornan de un café chocolate profundo a púrpura oscuro, adquiriendo una textura coriácea y cerosa. Estas forman pequeñas copas que recolectan agua y mucílago, creando un microclima interno.

Floración Progresiva: Las flores verdaderas, de color crema y labios moteados, emergen una a una de entre las brácteas de forma efímera. Cada flor dura apenas un día, pero el cono puede producir flores de manera secuencial durante varias semanas.

Atracción Sensorial: El éxito reproductivo no depende solo del color oscuro del cono, sino de la liberación de compuestos volátiles desde las flores. Insectos rastreros y voladores del sotobosque son atraídos por los tonos pálidos de las flores que contrastan contra el fondo oscuro del cono “chocolate”.

Fase Vegetativa y Expansión Foliar: Simultáneamente o poco después de la aparición de los conos, el rizoma emite los pseudotallos foliáceos. Esta es la fase de máximo crecimiento vertical, donde las vainas se envuelven para formar tallos que pueden superar los dos metros. Las hojas lanceoladas se despliegan en abanico para captar la luz filtrada del dosel. Esta etapa es la “central eléctrica”: la fotosíntesis intensa genera los carbohidratos que se translocan hacia el sistema subterráneo. Es aquí donde el rizoma comienza a engrosar y a desarrollar su pigmentación azulada característica, señal de una alta concentración de principios activos.

Simultáneamente o poco después de la aparición de los conos, el rizoma emite los pseudotallos foliáceos. Esta es la fase de máximo crecimiento vertical, donde las vainas se envuelven para formar tallos que pueden superar los dos metros. Las hojas lanceoladas se despliegan en abanico para captar la luz filtrada del dosel. Esta etapa es la “central eléctrica”: la fotosíntesis intensa genera los carbohidratos que se translocan hacia el sistema subterráneo. Es aquí donde el rizoma comienza a engrosar y a desarrollar su pigmentación azulada característica, señal de una alta concentración de principios activos.

Maduración de la Inflorescencia y Persistencia: Si la polinización ocurre, los ovarios protegidos dentro del cono inician su transformación en cápsulas. Sin embargo, lo más notable es la persistencia del cono; incluso después de que las flores han desaparecido, la estructura de brácteas café chocolate se mantiene turgente y vistosa por meses. El cono funciona como una cámara de incubación húmeda, protegiendo las semillas del ataque de hongos o depredadores mientras el fruto madura en su interior de forma discreta.

Dispersión y Senescencia Gradual: Al final de la temporada de lluvias, el ciclo cierra con la apertura de las cápsulas y la liberación de semillas negras envueltas en un arilo blanquecino, las cuales suelen ser dispersadas por pequeños animales del bosque o por el lavado de las lluvias. Con la llegada de los vientos más secos, el follaje inicia la translocación de nutrientes: las hojas se tornan amarillentas y los pseudotallos se colapsan gradualmente, reintegrando la biomasa al suelo. El rizoma, ahora recargado de energía y con su característico aroma alcanforado potenciado, queda latente bajo el sustrato, listo para iniciar la expansión de una nueva colonia el próximo año.

La Zingiber ottensii despliega un mecanismo reproductivo sutil y fascinante, adaptado a la penumbra y alta humedad del sotobosque en las selvas del sudeste asiático. A diferencia de la Sprekelia, que busca el impacto visual a larga distancia para atraer aves, esta especie emplea una estrategia de polinización entomófila (por insectos), donde la arquitectura del “cono” y la disposición de sus pequeñas flores efímeras están diseñadas para interactuar con polinizadores específicos que habitan cerca del suelo selvático

Mecanismo y Estrategia de Polinización: El eje central de su sistema reside en la estructura de su inflorescencia basal y la protección mecánica que ofrecen sus brácteas. El cono chocolate no es una flor en sí misma, sino un soporte protector y un centro de señales. Las flores verdaderas emergen de forma individual y secuencial desde las axilas de las brácteas coriáceas, exponiendo sus órganos sexuales de manera precisa y breve.

Para asegurar el éxito reproductivo en un ambiente de baja luminosidad, la planta utiliza una combinación de estímulos táctiles y químicos:

Contraste y Guías Visuales: El color café chocolate o púrpura oscuro del cono sirve como un fondo de alto contraste para las flores de color crema o amarillo pálido. Esta diferencia cromática actúa como un faro para los insectos en la penumbra del sotobosque. El labelo de la flor, a menudo moteado, funciona como una “pista de aterrizaje” que dirige al polinizador hacia el interior del tubo floral.

Arquitectura de Especialización: La flor del Zingiber ottensii posee un solo estambre fértil cuyo filamento es largo y envuelve al estilo. La antera presenta una cresta antera extendida (un apéndice largo y curvado) que es característica del género. Al entrar un insecto (generalmente abejas de lengua larga de la tribu Anthophorini o mariposas del género Skippers), este apéndice se flexiona, depositando el polen de manera exacta sobre el tórax o la cabeza del visitante.

Microclima Húmedo (Fitotelmata): Las brácteas del cono suelen retener agua y un mucílago pegajoso. Este líquido no solo protege a los ovarios del ataque de larvas de insectos, sino que mantiene la turgencia de las flores en un ambiente que, aunque húmedo, puede ser térmicamente sofocante. Esta reserva de agua asegura que la flor no se deshidrate antes de completar su ciclo de un solo día.

Sincronía y Recurrencia: La Zingiber ottensii optimiza su reproducción mediante una floración extendida. Mientras que la otras plantas dan una sola flor espectacular, el jengibre de Ottens produce flores nuevas cada mañana durante varias semanas. Esta estrategia de “goteo” garantiza que, aunque la tasa de visitas diarias sea baja debido a la densidad de la selva, la probabilidad de éxito a lo largo del mes sea muy alta.La planta aprovecha el flujo de insectos que patrullan el suelo del bosque, asegurando que el polen sea transportado de una colonia a otra. La posición basal de la inflorescencia es clave: al estar a nivel del suelo, facilita el acceso de polinizadores que no suelen elevarse al dosel, manteniendo el intercambio genético en el estrato más sombrío y húmedo del ecosistema.

El Zingiber ottensii es uno de los jengibres más fascinantes y respetados del sudeste asiático, poseedor de una importancia que trasciende lo botánico para integrarse profundamente en la farmacopea tradicional y el misticismo local. Sus aplicaciones abarcan ámbitos medicinales, ornamentales, rituales y cosméticos, lo que lo convierte en un recurso biológico de alto valor cultural, especialmente en Tailandia e Indonesia.

Uso medicinal tradicional: El uso primordial del Zingiber ottensii reside en sus potentes propiedades terapéuticas, centradas en su distintivo rizoma de corazón azul. En la medicina tradicional tailandesa, es un componente esencial para tratar afecciones gastrointestinales crónicas, actuando como un carminativo y estimulante digestivo de gran eficacia. Debido a su alto contenido de terpenos y compuestos fenólicos, se utiliza en forma de decocciones para reducir inflamaciones internas y como un agente analgésico para aliviar dolores musculares y articulares. Su aroma alcanforado también se aprovecha en vaporizaciones para despejar las vías respiratorias en casos de congestión severa.

Uso ornamental y paisajístico: En la horticultura de regiones tropicales y subtropicales, el “Jengibre Chocolate” es una pieza de colección sumamente codiciada. Su valor estético no radica solo en sus tallos esbeltos y frondosos, sino en sus inflorescencias basales persistentes, que parecen esculturas de madera tallada o colmenas de chocolate brotando directamente del suelo. Es ampliamente utilizado en el diseño de jardines de estilo selvático (jungle style) y como flor de corte exótica, ya que sus conos mantienen su turgencia y color oscuro durante semanas después de haber sido recolectados, aportando una textura arquitectónica única a los arreglos florales de alto nivel.

Uso en la cosmética y perfumería: Debido a la complejidad química de sus aceites esenciales, ricos en alcanfor y terpinen-4-ol, el Zingiber ottensii ha encontrado un lugar en la cosmética artesanal asiática. El extracto del rizoma se incorpora en la formulación de bálsamos calientes y aceites de masaje terapéutico, valorados por su capacidad para estimular la circulación sanguínea y proporcionar una sensación de alivio térmico. Su fragancia, que evoca notas resinosas, terrosas y frescas, se emplea en la creación de jabones y elixires botánicos que buscan capturar la esencia purificante de las selvas húmedas de Malasia.

Si comparamos la concentración de terpinen-4-ol, el Aceite de Árbol de Té (Melaleuca alternifolia) es el ganador indiscutible en términos de pureza y volumen, aunque el Zingiber ottensii tiene una potencia sorprendente para ser un rizoma.Aquí tienes la comparativa técnica:

1. Árbol de Té (Melaleuca alternifolia): Es la fuente estándar de este compuesto en la naturaleza.

Concentración: En el aceite esencial destilado de sus hojas, el terpinen-4-ol debe representar, por norma internacional (ISO 4730), al menos el 30% al 48% del total del aceite.

Rendimiento: Las hojas son verdaderas fábricas de este compuesto, lo que permite extraerlo de forma masiva.

2. Jengibre Café (Zingiber ottensii): A pesar de ser una planta herbácea, su rizoma es una fuente química muy densa.

Concentración: Los estudios cromatográficos muestran que en el aceite esencial extraído de su rizoma azul, el terpinen-4-ol es el componente mayoritario, oscilando entre el 20% y el 42% dependiendo de la madurez de la planta.

El factor “Dark Form”: En las variedades de rizoma azul más oscuro (como el Phrai Dam o Dark Form), la concentración tiende a ser más alta que en las variedades comunes, lo que explica por qué su olor es mucho más “medicinal”.

Aquí tienes para qué más sirve, además de los hongos y eccemas:

1. Antibacteriano de Amplio Espectro: No solo mata hongos; es un terror para las bacterias. Es capaz de perforar la membrana celular de bacterias resistentes como el Staphylococcus aureus. En la medicina tradicional tailandesa, el rizoma del Zingiber ottensii se machaca y se pone sobre heridas para evitar que se infecten (actúa como un antibiótico tópico).

2. Antiinflamatorio Potente: Esta es quizás su función más valiosa después de la antifúngica. El terpinen-4-ol suprime la producción de mediadores inflamatorios (como las interleucinas).

Para qué sirve: Aliviar picaduras de insectos, reducir la hinchazón de golpes y, muy importante, calmar dolores musculares y articulares (artritis). Por eso los bálsamos de jengibre azul son tan famosos para masajes.

3. Acaricida (Eficaz contra el Demodex) Recientemente se ha descubierto que el terpinen-4-ol es el componente más eficaz para matar al ácaro Demodex, que vive en los folículos de la cara y las pestañas humanas, causando blefaritis (inflamación de párpados) y rosácea. Es mucho más efectivo que el aceite de árbol de té completo porque es el principio activo concentrado.

4. Anestésico Local Leve: Al aplicarse sobre la piel, produce una sensación de alivio del dolor. No duerme la zona como la lidocaína, pero reduce la transmisión de las señales de dolor en las terminaciones nerviosas periféricas. Por eso se usa en Asia para tratar dolores de muelas (masticando un trozo pequeño de rizoma) o dolores de cabeza.

5. Inmunoestimulante Local: Se ha observado que ayuda a activar los glóbulos blancos (monocitos) para que respondan más rápido ante una amenaza. Básicamente, “despierta” las defensas de la piel en la zona donde se aplica

Resumen de usos del Terpinen-4-ol:

Hongos: Pie de atleta, candidiasis, hongos en uñas.

Eccemas: Dermatitis seborreica y atópica.

Acné: Mata la bacteria P. acnes sin ser tan agresivo como el peróxido de benzoilo.

Músculos: Contracturas y reumatismo (por su efecto térmico y antiinflamatorio).

Vías respiratorias: Ayuda a expulsar flemas y desinfectar los bronquios (en inhalaciones).

En el ámbito internacional, el Zingiber ottensii no se encuentra actualmente categorizado dentro de la Lista Roja de la UICN ni bajo la protección de los apéndices de CITES. Esta ausencia en los listados de especies en peligro crítico se debe a su amplia distribución en las selvas del Sudeste Asiático y a su vigorosa capacidad de propagación vegetativa mediante rizomas

Ilustración Botanica

Familia – Zingiberaceae

Género – Zingiber

Especie – Zingiber Ottensi

Zingiber